Antonio Lloréns, principio siglo XX

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ANTONIO LLORENS

Propiedad, equipamiento y destinos del edificio

El nombre de esta fábrica procede del gerente y uno de los principales propietarios de esta empresa a principios del S. XX, Antonio Llorens Moltó. Su origen, sin embargo, se remonta a principios del S. XIX; en concreto está documentada la existencia de este edificio destinado a la fabricación de paños ya en la década de los años 20 propiedad de Francisco Vitoria Pastor. 

Se trata de un conjunto fabril integrado por varios edificios.

Dicha finca lindaba por el levante con el río Molinar, por mediodía con el molino papelero de Pelegrín Vitoria Vitoria, por el norte con la riera propiedad de la Vda. de Cantó y por el poniente con el camino que llevaba a las edificaciones industriales de primera agua. Además del edificio fabril, la finca contaba con “un cubierto para colocar leñas y dos corrales laterales”.

En 1859, y tras fallecer su propietario, el edificio pasó a pertenecer a su hijo Miguel Vitoria Gosálbez. En el legado testamentario existía una cláusula (la nº 52) por la que en el futuro, los herederos de la finca debían contribuir a realizar una fiesta anual en honor a la Virgen de los Desamparados con un importe de 1.000 RV (equivalente a 150 pts.) durante un período de 99 años.

Al fallecer Miguel Vitoria Gosálbez  deja como herederos a sus nueve hijos en propiedad proindivisa: siete de ellos nacidos de su primer matrimonio: Dimas, José, Francisco, Miguel, Teresa, Román y Dolores Vitoria Gosálbez y los dos últimos de su segundo matrimonio: María y Antonia Vitoria Just. En el legado testamentario figuraba la posibilidad de que los hijos del primer matrimonio pagasen una cantidad (42.605 pts.) a sus hermanas menores por la parte proporcional de la herencia, lo cual finalmente se llevaría a efecto en 1898.

En 1881 los siete hermanos llegaron a un acuerdo y cinco de ellos (José, Miguel, Teresa, Romá y Dolores) decidieron vender sus respectivas participaciones (5/7 del total) a Dimas que estaba casado con Camila Llorens Moltó, el cual poco tiempo más tarde efectuó una venta de:

- 7/21 a Antonio Lloréns, hermano de su mujer.

- 4/21 a su hermano Francisco Vitoria Gosábez.

con lo que la propiedad quedó dividida en tres partes a nombre de Antonio Lloréns y los hermanos Francisco y Dimas Vitoria Gosálbez, siendo el primero el gerente de la misma. Dimas Vitoria Gosálbez falleció el 16 de marzo de 1916. En esta fecha la fábrica se dedicaba a tejidos de lana.

Tras el fallecimiento de los hermanos Vitoria, la fábrica pasó a pertenecer a sus herederos, esto es, los hijos de Francisco: Luís, Genaro y Antonio, los hijos de Dimas: Francisco y Dimas, todos ellos apellidados Vitoria Lloréns, pues eran primos por partida doble y los hijos de Antonio Lloréns.

Los herederos vendieron sus participaciones en 1940 a los hermanos Roque y Francisco Espí Picher, por un importe de 12.983 pts. con 70 céntimos, los cuales constituyeron la sociedad “Espí Hermanos SA”, borrera e hilatura. La fábrica era una borrera complementaria a la fábrica de tejidos que tenían en la partida Tintes. Trabajaban 14-15 trabajadores. Según Roque Espí Sirvent, el que compró realmente la fábrica fue su abuelo Ezequiel Espí Segura. Posteriormente la fábrica quedó en manos de sus hijos: Francisco y Roque Espí Picher.

Años más tarde Francisco Espí vendió su parte a los hijos de Roque: Ezequiel y Consuelo Espí Gilabert y Roque, Francisco y María Espí Sirvent,

Ezequiel Espí Gilabert, nacido en 1923, fue presidente de distintas asociaciones como la Textil Alcoyana S.A., el Consejo de la Mutualidad de Levante y presidente de la Comunidad de Artefactos del Molinar.

 

Descripción del edificio

La fábrica tiene una superficie de 342,20 metros cuadrados y consta de dos cuerpos principales ubicados a lo largo de la ribera izquierda del río Molinar. En medio de estos dos cuerpos se distingue lo que podría ser un molino medieval como se puede intuir por el arco apuntado de la puerta de acceso. Según consta en el Registro de la Propiedad, esta fábrica tenía un derecho a 26,4 palmos valencianos de salto de agua, lo cual equivale aproximadamente a 5’9 m de desnivel.

El primer nivel de ambos cuerpos está apoyado sobre bóvedas de arista y el resto de forjados con vigas de madera.

El primer cuerpo disponía de dos plantas y su superficie de planta era 294 metros cuadrados. En su exterior, por la parte sur, se ubica la rueda hidráulica que movía todas las máquinas emplazadas en su interior y cuyos restos se pueden observar entre la maleza.

En la parte norte, el segundo edificio dispone de una amplia reservada a máquinas para producir la energía. En este edificio se instaló un generador de gas, un gasógeno y un motor de gas. El gasógeno estaba formado por una cuba sellada por agua situada en el interior que, derivando en dos cañerías, permitía alimentar, tanto al motor como a los mecheros de iluminación de gas. Entre las ruinas de la fábrica se encuentran también la turbina y diferentes elementos del sistema de transmisión de la energía.  

 

Equipamiento

En 1900 se concedió la solicitud presentada por Dimas Vitoria Gosálbez, Ptda Molinar 19, de instalar un motor a gas de 13 HP. La apertura de este motor estuvo autorizada por Emilio Colomina. En 1904 se sustituyó el motor a gas por uno de 28 HP.

En 1908 se amplió el motor a gas a 40 HP. En 1910 está registrada una solicitud de Dimas Vitoria Gosálbez, para no pagar impuestos de su motor. Curiosamente, no sólo no se eliminó el motor, sino que fue sustituido por otro de 50 HP, trasladando la cuba al exterior.

En 1910 la concesión fue de 30 HP.

En 1911 la razón social Vda. e Hijos de A. Lloréns tenía instalados, además del generador de gas que le proporcionaba una potencia de 58 HP, una caldera de vapor de 6,20 metros cuadrados de superficie de caldeo, por los que pagaba una cuota anual de 50 pts. En el Archivo Municipal de Alcoy  aparece la licencia de apertura definitiva de la caldera datada el 17 de enero de 1906.

En los años 40 se rebajó la altura del edificio porque se iba abombando.

En las casas llamadas Molí Montañés, ubicadas a espaldas de la fábrica y separadas por el camino por el que se accede hacia la Fuente del Molinar, se acondicionó el edificio para viviendas en las pudieran vivir los trabajadores, y también para aseos. En la primera casita que hay al entrar estaba el generador, al lado del transformador eléctrico.

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Polea de transmisión

Fuente: RSA.