El "Embarrat"

 

INTRODUCCIÓN 

Se denominaba “embarrat” a la estructura mecánica que se encargaba de transmitir la energía desde el motor que la producía, hasta la máquina. Este equipo estaba integrado por ruedas o poleas, ejes y correas. El motor que producía la energía podía ser una rueda hidráulica, una turbina, una máquina de vapor, un motor de gas, o un aparato eléctrico.

DESCRIPCIÓN DEL "EMBARRAT"

Normalmente las ruedas ubicadas en la zona próxima al motor se solían realizar de hierro para soportar mejor el esfuerzo y desgastes que se producían. El resto de poleas que componían el embarrat solían ser de madera. Las ruedas podían compartir un eje de transmisión con el objetivo de aprovechar mejor la fuerza y también repartir o distribuir la energía entre las diferentes máquinas, como por ejemplo telares. Cada máquina tenía una rueda a la que llegaba la fuerza por correas de transmisión. Para parar la máquina se recurría a la polea “loca” o rueda que giraba libremente sobre su eje. El trabajador sólo tenía que trasladar la correa desde la polea fija a la libre o viceversa según se quisiera poner en funcionamiento o parar la máquina. Los correajes se realizaban con pieles de diferentes animales entre ellos cabe destacar la de camello. Tanto las poleas como los ejes estaban ubicados en los techos de las salas industriales con el objetivo de dejar libres las zonas de trabajo, ganar espacio y evitar peligros. En el embarrat se colocaba una pieza más débil, realizada con madera más blanda, para que ésta se rompiera si se producía un sobreesfuerzo, evitando el destrozo del resto del equipo.

METÁFORA DE LA FÁBRICA COMO MÁQUINA

Carl Marx describió el funcionamiento de una máquina distinguiendo el motor, el sistema de transmisión de la energía y la máquina-herramienta. Aunque no fuera su propósito este pensador estaba describiendo perfectamente la estructura de una fábrica decimonónica en Alcoy pues el embarrat cumplía esta función de trasladar la energía desde el motor a los batanes, telares, u otros equipos. Por esta razón, la fábrica tenía tanto valor económico, no tanto por los gastos que generaba su construcción, sino por disponer del motor-energía, por ejemplo la rueda hidráulica, y del embarrat. El tercer elemento máquina-herramienta, la hiladora, el telar, etc. se podía cambiar con relativa facilidad.

Fig. 1. Peinadora, 1906

Fig. 1. Restos de una turbina y rueda hidráulica en la Fábrica de Llorens. Fuente: RSA.

LA TRASCENDENCIA ECONÓMICA DEL "EMBARRAT"

El valor del edificio fabril fue aumentando en la medida que se iba mecanizando el proceso productivo y se incrementaba la demanda de energía.

El precio de la fábrica empezó a disminuir con la introducción de la electricidad, y los derivados del petróleo. Estas nuevas fuentes de energía liberaron a las industrias de su dependencia energética (hidráulica). Este cambio estuvo acompañado por una incorporación directa de los motores a la propia máquina-herramienta. El valor de los edificios fabriles fue mayor si se considera la falta de espacio industrial en las riberas de los cursos fluviales y las limitaciones que imponía el abastecimiento hidráulico.

Fig.2. Ruedas de metal y madera sujetas al techo en la fábrica de Llorens). Fuente: RSA.

LA CONSTRUCCIÓN DEL "EMBARRAT"

Las piezas que requería el embarrat estaban realizadas preferentemente por industrias auxiliares de carpintería, talleres siderometalúrgicos, guarnicioneros y correajes ubicados en las inmediaciones de las fábricas. No obstante, estos productos también se podían adquirir fuera de la localidad.

La elaboración de este equipo generó una amplia industria auxiliar que con el tiempo terminó desapareciendo con la modernización industrial. Sin embargo, algunos talleres sobrevivieron al incorporarse nuevos materiales y crear productos para otros sectores industriales, como ocurrió en alguna empresa de correajes.

La sustitución de las ruedas de madera por otras de metal influyó en un incremento de la demanda de las industrias siderometalúrgicas en Alcoy. La siguiente imagen corresponde a un modelo de rueda hecha con madera y que servía para realizar los moldes de arcilla en la fundición.

Fig.3. Correas de transmisión en la fábrica de Llorens a principios del siglo XX.

Figura 4. Anuncio de poleas, correas de pelo y de cuero publicados en la prensa local y nacional.

Figura 5. Modelo de rueda de la empresa Vicente Miro. Fuente: fotografía RSA.

Figura. 6. Membrete de la empresa alcoyana Roque Estevan dedicada a la construcción de equipos para la industria textil. Fuente: Archivo RSA.

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