Abside de la ermita.

Fuente: RSA.

1/3

ERMITA

Según documento de 10 de febrero de 1971, suscrito por todos los dueños de artefactos del Molinar, esta ermita fue construida en 1840, con autorización del excelentísimo Ayuntamiento a cargo de D. Francisco Vitoria y D. Guillermo Gosálbez, en sustitución de una antigua ermita que estaba situada en la parte opuesta del barranco del Molinar, frente a la actual.

El motivo del traslado fue el estado deplorable de conservación y ruina en que se encontraba la ermita dedicada al culto de la Virgen del Pilar, patrona de esta partida. En el documento se reconoce que la que zona no reunía condiciones para la veneración, pues muchas de las industrias se habían trasladado a otras zonas que reunían mejores condiciones industriales. Por este motivo se decidió ceder en usufructo, a los padres Franciscanos, la imagen de la Virgen del Pilar, así como los ornamentos sagrados pertenecientes a la misma que se recogen en el siguiente inventario:

El inventario del ajuar de esta capilla es el siguiente:

4 casullas (verde, roja, negra, blanca y morada) con estola, manipulo cubrecáliz y bolsa, 1 ara, varios soportes de misal, 1 crucifijo pequeño de metal, 1 San Francisco, 1 Crucifijo de madera, 1 Vía Crucis con cuadritos de madera, 1 copón, 1 cáliz, 1 patena, 1 cucharita, corporales, toallitas, 2 albas, 1 cíngulo, 2 amitos, 3 manteles en puntillas, 2 manteles de hilo de abajo, 1 toalla, 2 comulgadores, 2 mantelitos del lado del altar, 1 puntilla de mantel, 1 bandejita de la comunión, 3 lámparas, 1 alfombra de esparto, 1 cómoda guarda ropas y varios bancos de madera.

Los firmantes del documento anterior, 10 de febrero de 1971, fueron los siguientes fabricantes: Fernando Vicente, Francisco Vicedo, Rafael Moltó, Francisco Espí, Camilo Miró, Luis García, Srtas. Llácer, Miguel Gisbert Vitoria y, como representante de la iglesia el cura de la iglesia de San Vicente, padre Vicente.

Según Julio Berenguer, (Vol II: pp. 193) el permiso para edificar la ermita dedicada al culto de la Virgen de Pilar fue concedido el 30 de noviembre de 1840 a los citados fabricantes y se inauguró el 12 de octubre de 1841.

Durante la Guerra Civil en Pleno del Ayuntamiento se planteó la posibilidad de realizar una escuela mixta para niños, pero el proyecto fue desestimado. En el Consejo Local de Primera Enseñanza de 12 de abril de 1937 Pascual Palmí Pérez, como Presidente, y Francisco Satorre Aznar, como Secretario presentaron un informe que toma en consideración los siguientes datos:

Al realizar el censo escolar en el mes de septiembre último, dio el siguiente resultado en las distintas barriadas rurales de nuestro territorio municipal: Barchell, 48 alumnos; Molinar 50; Mas Roig, 45. Puesto este censo escolar en conocimiento de la Inspección de Primera Enseñanza, ordenó a este Consejo Local de Primera Enseñanza incoara expediente de creación de tres Escuelas mixtas rurales, una de niños en Barchell; la otra en Mas Roig y una de niñas  en el Molinar.”

La administración educativa nombró tres maestros interinos para estas escuelas que se incorporaron a centros urbanos mientras las autoridades locales acondicionaban el local. Desde el Consejo Local se solicitó un informe con el objetivo de preparar las infraestructuras y los equipos. Sobre la escuela del Molinar se indica lo siguiente:

En el Molinar, el edificio apropiado para montar la Escuela mixta creada puede ser el edificio de la ermita; pero para ello se necesita derruir el púlpito, abrir ventanales en las paredes laterales y una puerta de escape, para que los niños puedan salir a un campo de juego que existe adosado al edificio en la pared oeste. La citada escuela mixta no tiene casa-habitación, pero cerca de ella se podría disponer de una. En cuanto al material escolar que tiene que hacerse, según ha venido pagando este Consejo Local de Primera Enseñanza, por cada una de las Escuelas que ha montado, su coste ha oscilado entre 900 y 1000 pesetas, en mesas de colaboración, comprendiendo 14 mesas de 4 asientos, las sillas correspondientes, pizarra, mesa del profesor y sillón.”

La ermita constituyó el centro social que actuó como aglutinador de los habitantes de esta zona industrial pues los vecinos se reunían para celebrar la fiesta de la Virgen del Pilar. Los niños recibían la primera formación escolar y la Primera Comunión. Los vecinos también se casaban en este edificio.

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. 

Abside de la ermita.

Fuente: RSA.